22 abril, 2021
Gatos y Navidad

No queda nada para Navidad (y Año Nuevo, y Reyes…) y quien más quien menos, tendrá fiestas y visitas en casa, algunas incluso para quedarse varios días.  ¿habéis pensado ya en cómo hacerlo para que vuestro gato lo lleve sin que se estrese más de la cuenta?

Los gatos son animales territoriales y con unas costumbres muy afianzadas, por lo que generalmente no les entusiasman demasiado los cambios. Si nuestro minino está acostumbrado a que seáis 4 en casa y de golpe se presentan 11 personas más, algunas de ellas niñ@s pequeñ@s con ganas de jugar y mimosear al Señor Bigotes, es muy probable que vuestro gato acabe escondido debajo de la cama, detrás del sofá o en lo alto del armario para evitar esta situación de stress y no salga de su lugar aislado hasta que todo el mundo se haya ido y él se sienta seguro.

La Navidad debe ser un momento feliz para todos, ¡gato incluido! y ciertamente hay maneras de conseguir que nuestro felino lleve mejor estas situaciones de stress. Una manera de empezar a ayudarle es por medio de las feromonas.

gato europeo negro

Con esta terapia basada en feromonas gatunas (podemos disponer varios difusores repartidos por la casa) lo que trataremos será intentar gestionar los problemas de conducta de nuestro gato para que así pueda controlar estos periodos de estrés navideños. Ojo! hay que poner los difusores unos 15 días antes de que comience el ajetreo.

Por otro lado, deberíamos dejarle vía libre al gato para que se pueda mover felizmente por donde y cuando quiera, además de prepararle una habitación en la que pueda pasar la jornada sin ser molestado. Esta habitación, a partir de ahora denominada “Territorio Seguro”, no debe ser visitada por los invitados para que nuestro minino no se sienta acorralado. Allí, con él, dejaremos todo lo necesario para que no tenga que salir hasta que a él no le apetezca, esto serán: sus cuencos de agua fresca y comida, su cama con su mantita favorita, unos juguetes para que no se aburra y su cajón de arena para que no tenga problema cuando quiera hacer sus necesidades.

Si a la hora de empezar con los festines hemos conseguido que, por lo menos, nuestro gato se asome a mirarnos desde la puerta podemos acercarnos para darle unos mimos, ¡cuidado!, no vayáis todos de golpe o se irá corriendo a esconderse e incluso podría tirar algo si nos ponemos a perseguirle. Hay que dejarle espacio para que se sienta cómodo entre toda la familia y vaya paseando libremente por el salón, si él quiere ya irá a saludar a los invitados uno por uno y si no, porque hay demasiado ruido, él mismo se dará la vuelta y se irá de nuevo a su Territorio Seguro para relajarse.

Es Navidad para todos, así que podemos aprovechar para ponerle una comida especial en su cuenco. Un caprichito a base de unas latitas de mousse variadas se tornarán las delicias en sus manjares navideños, peor por favor, evitad darle (o que algun invitado les de) restos de nuestras comidas navideñas, ya que pueden sentarle mal e incluso causarle algun accidente (si a alguien se le ocurre darle un pescado con espinas o una cascara de gamba).

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