8 marzo, 2021
El gato persa

Con ese aire de peluche inofensivo, el persa divide a la opinión pública: hay quien lo adora y quien lo detesta. Pero todos coinciden en un punto: su comportamiento del todo particular, nunca deja indiferente.

Verdadero gato de lujo, el persa es un habitué de los sillones y de las tapicerías refinadas. Importados de Persia por Pietro della Valle, a principios del siglo XVII, los primeros sujetos fueron regalados a pocos privilegiados de la noble/a italiana; a continuación fueron difundidos un poco por doquier en Europa por el naturalista Peircsc. En Francia aparecieron primero en la corte, donde se vendían en este ámbito circunscrito como objetos preciosos cuya posesión debía ser prerrogativa de una cierta clase social. Durante más de un siglo, vagabundeando entre encajes y platos dorados, fueron considerados como joyas raras, símbolo de la más alta distinción, y fueron objeto de cuidados y atenciones particulares. La aureola de mundanidad que rodea a estos gatos queda enteramente representada en la obra que les dedicó Frangois Augusce Paradis de Moncrif: publicada en 1727, su Historia de los gatos cuenta de un cortesano que trata de obtener los favores de duquesas y marquesas aprovechándose de que posee gatos persas…

El persa es probablemente originario de Turquía

En el curso del tiempo la raza se ha democratizado; actualmente disfruta de una notoriedad universal, como atestigua su masiva resencia en las exposiciones felinas. Sin embargo, aunque se sepa que los persas actuales son muy distintos de los del pasado, aún no se conoce su procedencia exacta, China, India o Rusia… se le han atribuido varios orígenes, pero la hipótesis actualmente más plausible sitúa la aparición de los primeros ejemplares en Turquía, en la región de Ankara. Zona montañosa, de clima muy cálido en verano y muy frío en invierno, esta región se caracteriza por las fuertes variaciones de temperatura entre el día y la noche: el manto del persa testimonia una notable adaptación a este tipo de clima. Tal como los habitantes del Sahara, que llevan vestidos amplios y ligeros destinados a protegerlos tanto del calor del día como del frío de la noche, el persa está dotado de un manto protector cálido y ventilado, que crea una especie de colchón de aire aislante. Por el momento, éste es el mejor indicio que se ha encontrado sobre el origen de la raza.

gato persa blanco

Los persas blancos fueron los primeros gatos de pelo largo introducidos en Europa, y más exactamente en Francia. Bautizados como «gatos franceses» por los anglosajones, fueron poco a poco introducidos en criaderos en los que fueron cruzados con otros sujetos de pelo coloreado. De ello resultaron persas blancos con ojos azules, cobre o dispares; luego, sobre todo después de varios cruzamientos, aparecieron otros colores del manto: ante todo los persas negros, ejemplares magníficos y fascinantes, luego los persas azules (el azul es una dilución del negro), que se han hecho muy populares, los persas rojos, bastante raros, los persas crema, que se impusieron sólo más tarde. Son muy apreciados también los persas tortuga, en los que el negro y el rojo están magníficamente mezclados y recuerdan las escamas del caparazón de la tortuga, y los persas azul crema, en los cuales el negro y el rojo están diluidos en una vaporosa mezcla de azul y crema pálidos. Sólo recientemente se crían otras dos variedades: chocolate, que es una mutación del negro, y lila, que es una dilución del chocolate. De estas coloraciones básicas se ha partido para obtener una riquísima variedad de colores y matices. Hoy la gama es tan variada que se pueden contar unos 180 colores.

El persa en las exposiciones felinas

La primera exposición felina, desarrollada en el Crystal Palace de Londres en 1871, se transformó en un acontecimiento mundano y atrajo a gran parte de la población británica. La buena sociedad londinense estaba presente para admirar las distintas razas de gatos expuestos.

Pero, mientras un verdadero ballet de faldas sostenidas por miriñaques y de sombreros de copa daba vueltas bajo las satisfechas miradas de los organizadores, se iban formando algunas aglomeraciones, sobre todo frente a algunos stands, los de los persas. Todos se apresuraban en esta dirección y se empujaban para tratar de ver al que en aquel tiempo era llamado “gato francés”… Su magnífico pelaje y sus expresiones infantiles lo convirtieron de golpe en la estrella de la exposición.

gato persa tortuga azul crema
El persa tortuga, como este cachorro azul crema, es hembra; los rarísimos machos que presentan este motivo son estériles.e Gatos

En una jornada, el público londinense quedó conquistado por el, y al gato francés se le reservó una posición privilegiada, hasta el punto que cualquier otra raza de gatos quedó en un segundo plano. Aún hoy es imposible imaginar una muestra felina sin la presencia de un persa. El éxito inmediato del persa no debe sorprendernos, porque en aquella época ya tenía a sus espaldas una de las más sólidas reputaciones… Gato de los reyes, había evolucionado en los ambientes más acomodados y ricos a partir de su llegada a Francia en el siglo XVIII.

Por lo demás, durante mucho tiempo fue considerado como un juguete, a la manera de las especies exóticas ofrecidas a los personajes más importantes del reino como testimonio de afinidad política. Tener uno o dos persas en el salón significaba que se pertenecía a una clase social elevada. Indeleble, esta etiqueta de gato de lujo ya no lo abandonó; tanto en el siglo XIX como en el XX ha sido considerado siempre como una perla rara, emblema de auténtica nobleza.

Un gato de salón

Definido a menudo como «gato-alfombra» por sus detractores, el persa es el gato de salón por excelencia. Su aspecto reposado, su pelaje sedoso y su calma olímpica le dan un puesto aparte en el seno de la población felina. En efecto, entre las distintas razas de gatos, dos se destacan claramente: el siamés y el persa, que están en las antípodas el uno del otro y que, para ser exactos, son la perfecta ilustración de dos tipos de comportamiento opuestos. El persa no tiene nada del felino tal como uno se lo imagina habitualmente, ágil e inquieto… Una morfología maciza y corta le confiere una placidez fuera de lo común, muy alejada de la vivacidad del siamés. Es un gato totalmente domesticado, absolutamente incapaz de apañárselas solo en caso de retorno al estado natural. Ligeramente pesado, tiene un andar lento e inseguro, poco adecuado para la caza por emboscada, que requiere un salto rápido e instintivo en el momento del ataque.

Precisamente por su calma legendaria muchos consideran al persa el gato de apartamento ideal. Dócil y maleable, no es huraño ni invasor. Discreto, se adapta bien a cualquier situación gracias a su relativa pasividad y no tiene nada del gato respondón que protesta con agudos maullidos insolentes. Pero cuando se trata de las relaciones entre las hembras y sus pequeños, no hay pasividad que valga: los garitos recibirán de su madre una educación en su buena y debida forma hasta el destete. Las hembras en celo son en general silenciosas; son «tardías» y normalmente no muy prolíficas. En número de tres o cuatro, los gatitos nacen con un pelo tan corto que a menudo es difícil relacionarlo con el manto largo y sedoso de los adultos. Pero ya a las 3-4 semanas los cachorros serán unos maravillosos edredones, aunque sólo despues de la segunda muda anual el gato tendrá su manto definitivo.

Principal atributo del persa, su pelaje es, sin embargo, muy delicado y exige cuidados cotidianos. Sabemos que los gatos domésticos han heredado de sus antepasados salvajes la importancia atribuida a la limpieza. En los gatos de pelo largo, no obstante, a causa de las diferentes mutaciones de la selección realizada por el hombre y de la vida en apartamento, el asco normal debe ser completado con un arreglo por parte del propietario. Es esencial, por lo tanto, cepillar a estos gatos regularmente para eliminar los pelos muertos que amenazan con perjudicar su salud. A menudo se dice que la limpieza del persa es fastidiosa, pero el trabajo que exige ¿no es acaso la inevitable contrapartida del disfrute de su belleza?

Persa tortuga, una variedad en la cual las hembras son las reinas

Actualmente los criadores de persas son muy numerosos y la raza pertenece a la categoría de los gatos más apreciados. Pero desde 1871 el tipo ha sufrido un notable cambio: años y años de selección lo han acortado, achatado y robustecido; además, se han creado una miríada de variedades de color. Los persas actuales se parecen sólo lejanamente a aquellos de Harrison Weir, el padre de la cría felina británica.

En efecto, cuando en 1889 se establecieron los primeros estándares de la raza sólo fueron reconocidos los persas negro, blanco, azul y rojo. En 1901, después del reconocimiento del gato persa tabby, fueron admitidos también los persas humo, chinchilla, bicolores, tortuga y tricolores. Los persas tortuga nacen del cruce entre un gato negro y una hembra roja o viceversa, o bien de la unión de un macho negro o rojo y una hembra tortuga.

La particularidad más evidente de estos gatos es genética: el motivo tortuga existe sólo en las hembras; si aparece en un macho (hecho por otra parte rarísimo), éste es casi siempre estéril. Esta transmisión de los colores del manto puede ser considerada una herencia ligada al sexo.

El mecanismo es fácilmente comprensible, si se tiene presente que el gato tiene 38 cromosomas, de los que 36 autosomas son idénticos y dos cromosomas sexuales X e Y. La hembra, al recibir una X de la madre y una X del padre, será XX, el macho será XY gracias a la X materna y a la Y del padre. Solamente X presenta el locus para el gen del color. Y, en cambio, no lleva el gen del color.

gato persa tortuga
Los dos colores, rojo y negro, Magníficamente mezclados o distribuidos en manchas, son la nota distintiva de esta gata persa

Por tanto un macho, al tener sólo un cromosoma sexual X, podrá ser rojo o bien norojo, y sólo en la hembra esos dos colores podrán estar presentes simultáneamente porque son aportados por dos cromosomas X. Esto ocurre igual en los gatos que no son persas, para ser rojo y negro a la vez, se ha de tener el gen (el que solo esta en el cromosoma X) 2 veces, por lo que solo se da en las hembras. El mismo mecanismo se verifica para el persa azul crema, al ser el azul una dilución del negro y el crema una dilución del rojo. La segunda particularidad de esta variedad es el trompe-l’oeil ofrecido por su pelaje.

En una primera mirada, el motivo tortuga aparece como un patchwork (un trabajo compuesto de trozos de telas diversas, cosidos juntos para obtener un efecto decorativo) de negro y rojo que, perfectamente mezclados, forman un delicado mosaico, o, por el contrario, una alternancia de manchitas negras y rojas uniformemente distribuidas.

Junto al tortuga clásico rojo y negro, encontramos las variedades chocolate, lila y azul crema. Análogamente, para las variedades con blanco, junto al tortuga con blanco (calicó), donde grandes manchas, bien claras y distintas, de negro y rojo están unidas al blanco, encontramos la variedad tortuga azul y blanco, la chocolate y blanco, la lila y blanco. El motivo tortuga puede presentarse también en los persas humo, shaded, shell, silver (plateado) y tabby

Características del gato persa

Salud

El gato persa es en general un gato sano y robusto, que no presenta problemas de salud.

No es particularmente voraz, pero es tan perezoso que tiende igualmente a engordar. Los sujetos con la nariz exageradamente aplastada parecen estar más expuestos que los otros a las enfermedades de las vías respiratorias altas, pero existen opiniones no coincidentes al respecto. En todo caso, conviene no olvidar los goteos nasales y el lagrimeo, frecuentes en los persas.

Aseo

Es indispensable un cepillado diario, tanto para mantener el manto en orden como por la salud del gato. Es preciso, pues, peinarlo todos los días, para evitar la ingestión de pelos y la formación de bolas de pelo en el estómago. Es necesario también limpiarle regularmente los ojos sirviéndose de un bastoncito de algodón embebido en agua tibia.

Reproducción

Contrariamente a los siameses y a los europeos, las hembras de gato persa son tardías: tienen el primer celo generalmente después de los diez meses y, a menudo, sobre todo en líneas muy seleccionadas, no son madres excepcionales. Las camadas son menos numerosas que en las demás razas exóticas (de dos a tres gatitos de media, una o dos veces por año). Los cachorros, hacia la quinta/sexta semana, son de una belleza cautivadora, semejantes a verdaderos edredones de mirada tierna y dulcísima.

Comportamiento

La placidez es el lema del gato persa. Indolente, perezoso, sabio y dócil, afectuosísimo y siempre dispuesto a viajar, bañarse y asearse… Resulta un perfecto gato de apartamento y se adapta fácilmente a cualquier ambiente o situación, siempre que. obviamente, no le falte nada (comida, lecho y, sobre todo, mimos…).

Discreto, maúlla poco y dedica más tiempo al reposo que al juego. En efecto, en general no tiene un temperamento muy exuberante; en el gato persa, todo se expresa con la mirada…

Los colores del persa tortuga

Tortuga

El pelaje es rojo (claro y oscuro) y negro; los colores están distribuidos regularmente en manchas sobre todo el cuerpo y las extremidades. Estas manchas deben ser netas y bien definidas. Es de desear una mancha roja en la cara. La nariz y las almohadillas son negras, rosa o rosa y negras; los ojos son naranja oscuro o cobre. Junto al tortuga «clásico-, se reconocen las variedades chocolate (chocolate con leche y rojo) y lila (lila y crema pálido).

gato persa tortuga calicó

Azul crema

El manto presenta los colores azul y crema pálido mezclados sobre todo el cuerpo y las extremidades. La punta de la nariz y las almohadillas son azul, rosa o azul-rosa; los ojos son naranja oscuro o cobre.

Tortuga con blanco (calicó)

Los colores rojo y negro están presentes en grandes manchas, bien definidas, sobre todo el cuerpo y bien separadas del blanco. La proporción debe ser como máximo de 2/3 de color y como mínimo de 1/2; el resto del manto debe ser blanco. Los colores deben ser cálidos y brillantes; es de desear una mancha blanca en forma de llama en el hocico. Nariz y almohadillas rosas, negras o rosa y negras a la vez; ojos naranja oscuro o cobre.

Junto al tortuga con blanco se admiten las variedades tortuga azul y blanco, donde el negro es sustituido por el azul y el rojo por el crema. En el tortuga chocolate y blanco las manchas de color son chocolate con leche y rojas. En el tortuga lila y blanco los colores son lila y crema pálido. También en esta variedad se respetan las proporciones de color y blanco descritas para el tortuga con blanco.

Tortuga arlequín y blanco

Manchas de color rojo y negro, bien definidas y separadas por el blancoEl color sólido debe cubrir entre 1/4 y 1/2 de la superficie total del cuerpo. Se admiten también las variedades de azul y blanco, chocolate y blanco y lila y blanco.

Van

Dos manchas de color rojo y negro sobre la cara con una mancha negra que la separa. Una mancha de color negro o rojo empezando en la grupa y extendiéndose hasta la extremidad de la cola. Las manchas de color no pueden llevar pelos blancos. Se aceptan tres manchitas de color rojo y negro irregularmente repartidas en el cuerpo y/o sobre las patas.

El pecho y el vientre tienen que ser inmaculados. Se prefiere las orejas blancas con el lóbulo rosa. Igual que para los calicó y los tricolores arlequines están admitidas las variedades tortuga azul y blanco, chocolate y blanco, y tortuga lila y blanco.

El estándar del gato persa de color liso

Cuerpo
Compacto, de aspecto macizo y robusto, bajo sobre las patas y con el pecho ancho. Dorso y hombros son muy musculosos.
Patas y cola
Las patas son cortas y robustas. Las zarpas son pequeñas y redondas. Son deseables los mechones de pelo entre los dedos. La cola debe ser corta y densa, pero proporcionada al cuerpo, y la punta ligeramente redondeada.
Cabeza
Es redonda y maciza, muy equilibrada. El cráneo es ancho y la frente abombada. Los pómulos son redondos y llenos; el mentón debe ser fuerte y bien desarrollado; la dentición debe ser lo más perfecta posible; el prognatismo o el retroprognatismo no debe superar los 2 milímetros. La nariz es corta pero no realzada; es ancha, con un claro stop. Las orejas son pequeñas, redondeadas, muy separadas y situadas bajas sobre el cráneo, con mechones lo más tupidos posible.
Ojos
Son grandes, redondos y brillantes, bien separados y expresivos. Los ojos son naranja oscuros o cobre, azules, dispares y el color debe ser puro y lo más intenso posible.
Manto (textura)
El pelaje es largo y denso, de textura fina y sedosa (nunca lanosa). Una larga gola cubre los hombros y el pecho. El color debe ser uniforme desde la punta del pelo hasta la raíz.
Defectos
Mentón huidizo; osatura demasiado fina; cuerpo largo o demasiado alto; orejas demasiado grandes; ausencia de stop; color de los ojos demasiado pálido; ojos no suficientemente redondos; falta de longitud en el pelo.
Defectos de eliminación
Prognatismo; cola nudosa o anómala; malformación de la espina dorsal; desviación de la nariz; número de los dedos anómalo; mancha blanca no permitida en el pelaje; flaqueza, enfermedad o anormal debilidad; agresividad.
gato persa de color liso

El estándar del persa tortuga

A la hora de participar o competir en exposiciones, el gato persa tortuga debe de cumplir ciertos requisitos.

Cuerpo
El cuerpo del gato persa es grande o mediano, de aspecto macizo. El pecho es ancho y el dorso y los hombros son musculosos.
Patas y cola
Las patas son del gato persa son fuertes y cortas. Las zarpas son anchas y redondas; son deseables mechones de pelo entre los dedos. La cola, corta y rica en pelo, debe ser proporcionada al cuerpo, la punta debe ser ligeramente redondeada.
Cabeza
La cabeza es redonda, maciza y bien equilibrada. El cráneo es ancho; los pómulos bien desarrollados; la frente abombada; la nariz pequeña, corta y ancha, con un stop bien definido. Las orejas son pequeñas, bien distanciadas y situadas bajas en el cráneo. Mentón bien desarrollado; mandíbula ancha y potente; cuello corto y fuerte.
Ojos
Grandes, redondos, brillantes, bien distanciados, abiertos, expresivos, de color ámbar.
Manto
Largo y denso, textura fina y sedosa (no lanosa). Una larga gola cubre el pecho y los hombros.
Defectos
Mentón huidizo; osatura demasiado fina; cuerpo demasiado largo o demasiado alto; orejas demasiado grandes; ausencia de stop; color de los ojos demasiado claro; ojos no redondos; pelo no bastante largo.
Defectos eliminatorios
Prognatismo; cola con nudos o anormal; malformaciones de la columna vertebral; nariz desviada; número de los dedos no conforme; delgadez; debilidad o agresividad.
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