22 septiembre, 2021

Cómo evitar las bolas de pelo en tu gato

Cuando se asea, el gato ingiere una gran cantidad de pelos que forman auténticas bolas en su intestino. Es importante saber qué hacer para ayudar al animal a eliminarlas.

Las bolas de pelo son los cuerpos extraños más comúnmente presentes en el aparato digestivo del gato. Son frecuentes sobre todo en los gatos de pelo largo, como el persa o el sagrado de Birmania, pero esto no quiere decir que gatos «menos nobles» no se vean afectados.

El precio del aseo

El gato es un animal limpio. Por norma, se asea él solo varias veces al día pero, al hacerlo, sobre todo si se trata de un ejemplar de pelo largo, ingiere grandes cantidades de pelo que, sometido a los distintos procesos de la digestión, forma bolas más o menos grandes. Estos ovillos pueden transitar por el intestino sin causar daños, en cuyo caso los encontraremos en las heces; sin embargo, el animal que ha ingerido demasiado pelo se siente molesto y prueba a «purgarse» comiendo vegetales: por ello a menudo se oye decir que al gato le encantan las «hierbas». Está indicado secundar esa debilidad, por otra parte totalmente sana, poniendo a su disposición plantas de «hierba de gato», que se encuentra fácilmente en las floristerías o en las tiendas de animales especializadas. De este modo se ayudará al gato a liberarse de los ovillos de pelo, evitando que vaya a mordisquear las plantas de la casa con el riesgo de intoxicarse.

También es posible obtener uno mismo estas hierbas, plantando por ejemplo semillas de cebada, de trigo y de avena en un vaso. El gato apreciará los brotes cuando tengan unos diez centímetros de alto. En realidad, la «hierba de gato» propiamente dicha se identifica con dos plantas; la cataría (de la familia de las Labiadas, como la menta) y la valeriana, potente inductor del apetito que contiene un aceite esencial cuyo olor —desagradable para el olfato humano— resulta particularmente agradable a todos los gatos. La «hierba de gato» es un eficaz estimulante digestivo (emético y laxante), que ayuda al animal a regurgitar las sustancias indeseables como las bolas de pelo.

gatito jugando con una lor

Puede suceder también que, por su gran tamaño, estas bolas creen problemas de digestión. El gato presenta entonces vómitos acompañados de estreñimiento, caracterizado por una diminuta emisión de heces, que se vuelven secas y duras. La imposibilidad de parar el vómito o la persistencia del estreñimiento durante algunos días puede ser síntoma de una oclusión intestinal particularmente grave. En este caso es necesario recurrir al veterinario. En los casos más graves, un examen radiológico con medios de contraste permite formular un diagnóstico preciso y, eventualmente, decidirse por una intervención quirúrgica. En ese caso, el veterinario hará progresar la bola de pelo a través de todo el intestino hasta llegar al ano. En los casos muy graves, sin embargo, el veterinario se ve obligado a cortar la pared intestinal para extraer el cuerpo extraño: se trata, sin embargo, de una intervención bastante rara.

Fibras y hierbas

Para curar o prevenir la patología que acompaña a las bolas de pelo es importante, ante todo, liberar al gato del exceso de pelo. Los gatos de pelo largo (como los Persas) tienen necesidad de ser cepillados y peinados cotidianamente, si no fácilmente se formarán nudos en su pelaje. El cepillo se usa primero a contrapelo, para eliminar el pelo superfluo, después en el otro sentido. En el período de la muda puede suceder que deba cepillarse incluso a un gato de pelo corto, y es útil hacerlo también con los gatos viejos que no están en situación de poder limpiarse solos.

Otra precaución consiste en facilitar la eliminación del pelo que el gato ha ingerido. A este fin, se puede añadir a su ración alimentaria cotidiana una buena ración de fibra bajo forma de verdura o de salvado. En algún caso es útil poner a su alcance
hierba para que pueda purgarse naturalmente. A veces, resulta necesario recurrir al uso de laxantes, como el aceite de parafina o medicamentos que pueden conseguirse fácilmente en las tiendas; éstos deben ser suministrados todos los días en caso de estreñimiento y al menos dos veces a la semana (durante el período de la muda) para prevenir la aparición de los síntomas de esta patología. En cualquier caso, siempre es mejor prevenir que curar, porque, a tiempo, la patología ligada a las bolas de pelo no presenta gravedad alguna. Si se descuida, en cambio, puede resultar inevitable una intervención quirúrgica, como último y único remedio.

Los sujetos de riesgo

Los sujetos más expuestos a los problemas causados por las bolas de pelo son los gatos en el período de la muda, los de pelo largo y los viejos. Por muda se entiende el recambio estacional del pelo. La intensidad varía según la raza y es mucho más espectacular en los gatos de pelo largo (como el persa) que en los gatos de pelo raso, como por ejemplo el siamés. Este fenómeno, además, es más evidente en los gatos que viven en el exterior. Al lamerse constantemente, el felino termina por ingerir una excesiva cantidad de pelo muerto que forma en su intestino verdaderos ovillos de pelo. En los gatos que viven en casa, la muda, aun siendo menos intensa, puede causar también inconvenientes.

¿En qué período es preciso tomar medidas preventivas contra la formación de las bolas de pelo? En primavera y en otoño en los sujetos de muda normal. En el caso de los gatos viejos el problema deriva en una ralentización fisiológica del tránsito intestinal, que hace la eliminación del pelo más difícil que en los animales jóvenes. Es preciso instaurar una prevención sistemática y añadir a su comida mucha fibra, como la contenida, por ejemplo, en las verduras y el salvado.

Los remedios para esta molestia

Para poder afrontar los inconvenientes debidos a la ingestión de bolas de pelo cualquier propietario de un gato debe tener siempre en su pequeña farmacia laxantes (aceite de parafina, medicamentos específicos…) y un peine metálico adecuado para eliminar el pelo muerto.

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